El efecto del espectáculo de drones es importante, pero el límite de seguridad es más importante. Un plan verdaderamente ejecutable debe primero explicar claramente las áreas de despegue y aterrizaje, las áreas de espectadores, el clima, las comunicaciones y los mecanismos de emergencia.
Primero se debe confirmar la zona de despegue y aterrizaje.
El área de despegue y aterrizaje debe ser lo más abierta y plana posible para facilitar el control del personal, y debe mantener límites claros con el área de audiencia, el área del escenario y el área de paso. Si el lugar está abarrotado, la preparación y remoción del sitio serán más complicadas.
La ventana meteorológica no se puede ignorar
- ¿El viento afecta la estabilidad del vuelo?
- ¿Hay lluvia, nubes bajas o poca visibilidad?
- ¿Necesita reservar tiempo para el ajuste del clima?
- ¿Existe algún entorno anormal que afecte la comunicación y el posicionamiento?
La división del trabajo entre el área de audiencia y el personal debe ser clara.
La zona de espectadores debe estar separada de la zona de vuelo y el personal también debe aclarar sus respectivas responsabilidades. Antes de la implementación se debe confirmar quién es responsable de inspeccionar el equipo, quién es responsable del contacto en el sitio y quién es responsable de la comunicación de emergencia.
Los mecanismos de emergencia deben prepararse con antelación
Si ocurren cambios climáticos, interrupciones en el sitio o ajustes en el proceso, el equipo necesita saber cómo hacer una pausa, cómo comunicarse y cómo salir. Las actuaciones con drones no se tratan sólo de lucir bien, sino también de completar los objetivos de la actividad bajo la premisa de seguridad.